EL VOTO DE PERSONAS CON DISCAPACIDAD
Las
Personas con Discapacidad no sólo tenemos el derecho a emitir el voto,
sino que estamos obligadas a hacerlo. Somos miembros de la sociedad y
por tanto titulares de derechos y sujeta a obligaciones, ya que somos
individuos que tenemos los mismos derechos y libertades de las que gozan
el resto de los habitantes, hecho este que impone el reconocimiento por
parte de la comunidad a la que pertenecemos de nuestros derechos
fundamentales. Entre estos derechos, se encuentra el de no ser
discriminados en razón de nuestra discapacidad. La procura de una democratización plena de la sociedad requiere la gradual extensión de los Derechos de Participación activa a aquellos grupos que no logran integrarse plenamente al sistema democrático, bien sea como ciudadanos/as e incluso como actores protagónicos en candidaturas y toma de cargos de responsabilidad política, tal como ocurrió con la ley de cupo femenino.
En este orden, las Personas con Discapacidad hemos tenido a lo largo del tiempo una participación casi nula en las decisiones políticas de los países. Esto poco a poco se va revirtiendo y vamos tomando mayor compromiso y procuramos incluso participar, ya no sólo como electores, sino también como candidatos a cargos electivos.
Estos Derechos se han ido incluyendo a lo largo del tiempo en diversos documentos internacionales. Solo a título de ejemplo daremos algunos de ellos: “Declaración Americana de Derechos y Deberes del Hombre”; la “Declaración Universal de los Derechos Humanos”, con principios similares.